Aunque legal y administrativamente Guateque no alcanzaría la denominación de ciudad, no le hace falta un título para hacerla ‘más grande’.

Su grandeza se puede ver en la calidez de su gente, en sus pequeñas calles organizadas y limpias, algunas empinadas, pero encantadoras para recorrer y en el aporte que desde épocas coloniales le dejo a la historia del país, albergando a quienes lucharon por la independencia y siendo la cuna del ex presidente Enrique Olaya Herrera.

Guateque está lleno de palabras que buscan definir su importancia y su belleza; su nombre viene de vocablo chibcha ‘guatoc’, Cacique indígena adorado en las montañas que rodean el municipio, como en la que está, literalmente, ‘enclavado’ en plena Cordillera oriental; además es llamada ‘la puerta de oro de Valle de Tenza’ -región de la que hacen parte muchos otros municipios, todos muy cercanos entre sí-. A esta población se llega después de tres horas desde Bogotá, y una vez allí es fácil disfrutar de sus maravillas.

La primera de ellas es la ‘mogolla guatecana o guyatuna, hecha a base de miel de caña de azúcar, bocadillo o arequipe. Cada fin de semana cientos de turistas pasan por el pueblo y por sus panaderías como la Exclusiva, a pocos metros de la terminal de transporte, de donde escapa el aroma que literalmente deja sin voluntad a quienes pasan por allí y se ven casi obligados a probarlas, y claro, llevarlas para compartir. Comprar mogollas se ha constituido en una de las paradas obligadas por excelencia cuando se va a Guateque.

Sus aproximadamente 10 mil habitantes, se reparten entre quienes viven en el pueblo y la zona rural, cuyo principal sustento es el cultivo de la tierra, el comercio y el turismo – que está en pleno desarrollo-, sobre todo en materia de ecoturismo, que incluyen caminatas, ciclo paseos, visitas a centros recreacionales, lugares naturales como cuevas y cascadas, únicas, en las que la belleza de la naturaleza no se puede describir con palabras. La más famosa es la cueva de murciélago, un deleite para quienes gozan de la adrenalina, la oscuridad y las especies exóticas. Si ese es el plan, es posible acercarse a la Oficina de turismo del municipio, en donde trabajan siempre con una sonrisa para brindar toda la información y darles las recomendaciones y guías necesarias para disfrutarlos.

La cueva del murciélago, es un deleite para quienes gozan de la adrenalina, la oscuridad y las especies exóticas

Otra de sus maravillas es el Festival de luces de Guateque, uno de los espectáculos más importantes del municipio, que incluso puede llegar a ser tan importante del municipio, que incluso puede llegar a ser tan importante como el Festival de cometas de Villa de Leyva –por poner un ejemplo-. Después de la celebración de las fiestas de diciembre, a mediados de enero, 40 empresas polvoreras del municipio –otro rubro de la economía- y otras invitadas, hacen su demostración durante 5 días para deleite de propios y extraños.

Es tal la tradición, que de este festival nació la marca región que usa la administración local al llamarla ´Guateque ciudad de luz’.

Guateque tiene los brazos abiertos. Es, tal vez sin proponérselo, un paso necesario para recorrer una de las regiones más amplias del país y del departamento de Boyacá. Cada uno de sus eventos y las delicias que de allí emanan, es una invitación constante para que los turistas se animen a vivir momentos llenos tranquilidad y de disfrute. No es necesario una gran ciudad en tamaño, pero la manera en que de corazón recibe a quienes llegan, hacen a Guateque tan grande, que es difícil de olvidar.