El ‘mar’ verde que solo termina cuando se une con el cielo.

Algo más de cuatro horas y 240 kilómetros separan a Villanueva, en el departamento de Casanare, de Bogotá. Flota La Macarena S.A., por ejemplo, por la ruta al Llano, le permite disfrutar de un viaje hermoso por este corredor verde del país, matizado por lugares interesantes, una carretera en pleno desarrollo, variedad gastronómica y la belleza de los atardeceres y amaneceres llaneros.

Guayabetal, Cumaral, Paratebueno, el río Upía y Villavicencio, son los puntos intermedios antes de llegar a Villanueva, municipio estratégico si se tiene en cuenta que es punto de confluencia para viajar hacia Yopal capital del Casanare, la misma Villavicencio, así como a varios municipios del departamento de Boyacá. Es un lugar en el que tres departamentos prácticamente se encuentran, tan parecidos entre sí que no hay diferencia, es la misma Colombia.

Sea porque va de paso o mejor, si este es su destino final, Villanueva no lo defraudará. Sus 30 grados centígrados en promedio le harán sentir la calidez propia del llano, pero le  cuidarán de sentirse sofocado hasta el ahogo. Es un clima ideal para pasear por sus limpias y pavimentadas calles, practicar actividades como el ciclomontañismo, el ciclismo de ruta, las caminatas ecológicas o visitar lugares especiales para difrutar del turismo como La Copa de los Pinares, el Caño los Arietes o el de aguaclara o los miradores de Refocosta o del Tropezón, desde donde podrá deleitarse con el ‘mar’ verde que solo termina cuando se une con el cielo.

Entre las mejores del mundo

Punto aparte merece la Biblioteca Pública Municipal de Villanueva, una megaconstrucción que se dio el lujo de competir en materia arquitectónica con las mejores del mundo – como la del Congreso de los Estados Unidos o la de Oxford-, contruida gracias a un proyecto financiado por el Ministerio de Cultura y la Gobernación del Casanare en manos de los arquitectos Alejandro Piñol, Miguel Torres, Germán Ramírez y Carlos Meza.

Es un proyecto que incluyó la participación de personas reinsertadas a la vida civil y empleó materiales propios de la región, como la piedra de  río y la madera de pino de cultivos controlados, materiales cuya emisión de CO2 es nula y que hasta ese entonces, no habían sido utlizados en contrucciones arquitectónicas con fines ecológicos. La estructura consta de dos espacios compactos, uno que alberga la biblioteca pública en el primer nivel, así como un teatro en el que una vez por semana hay cine gratis para niños, adolescentes y adultos, biblioteca infantil, oficinas administrativas y espacios de trabajo.